La
fuerza del agua no me dejaba salir a respirar, mis pulmones no podían más y
tampoco mi fuerza. La fuerza del agua me hizo chocarme contra el cemento, me
dejo bastante tonta y en ese preciso
momento gaste mis fuerzas en ver lo que pudiera, lo ultimo que vería en esta
vida.
Dos
minutos mas tarde mis pulmones estaban llenos de agua, el agobio ya había pasado
no podía sentir nada, y mis cuerpo fue viajando con el agua hasta pararme.
¿Cuánto
tiempo tardarían encontrarme? ¿Nadie se había
preguntado porque tardaba tanto o donde estaba?
Sobre
las doce vi como me cogían y decían a mi familia que había muerto, oí los
lloros de mi hermana y hasta pude sentir los labios apretados de mi hermano para
parecer fuerte, también note como el corazón de mi madre separo por un momento
hasta que llegara a sus ojos.
Nadie
se esperaba que fuera mi último día con ellos, ni yo tampoco.
Os
quiere Marta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Pensamientos calamocanos